Sumergirse en la piscina más profunda del mundo ya es algo diferente, pero lo más impresionante es el detalle de la "ciudad sumergida" bajo el agua. Al ver motos, coches y cosas como una biblioteca, realmente te sientes como si estuvieras en otro mundo. Para alguien que lo prueba por primera vez, está bien pensado, las instrucciones del equipo son claras. Lo recomiendo sin duda a quienes viajan a Dubái.